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16/07/2016 | Novedades
El fútbol local sigue de luto: nos dejó Alejandro Giuntini
16:05 | Tan sólo seis días después de cumplir 49 años, el exjugador y entrenador marplatense falleció a causa de una leucemia. Su partida causó pesar y un profundo dolor en todo ámbito donde el “Flaco” dejó huella. Curiosamente hoy se disputó un partido amistoso entre Vélez, equipo con el que debutó en Primera, y Olimpo de Bahía Blanca, último club para el que trabajó.
UNA VIDA JUNTO A LA PELOTA

Alejandro Víctor Giuntini nació en la “Feliz” el 10 de julio de 1967. Inició su carrera deportiva en el baby fútbol de Peñarol. A los 12 años, pasó a Kimberley, institución con la tuvo su presentación oficial en la división superior de la Liga Marplatense. Durante su paso por el “dragón” tuvo el honor de integrar la “roja”, selección juvenil que representó a la ciudad en el Torneo de la Federación del Este de 1984 y que obtuvo el título de forma invicta.

A finales de 1987, con apenas 20 años, fue contratado por Deportivo Norte para afrontar el Torneo Regional. Luego, con sólo seis meses en el club de La Perla, fue transferido a Vélez Sarsfield. Vistiendo la camiseta del Fortín, Giuntini disfrutó por primera vez de las luces del fútbol profesional. Al año siguiente, tuvo un breve paso por Lanús, experiencia inmediatamente anterior a su desembarco en el extranjero.

El Bolívar de Bolivia fue una bisagra en su trayectoria, ya que le permitió dar su primera vuelta olímpica y participar de la Copa Libertadores de 1991. Su alto nivel de competencia en el certamen internacional alentó la incorporación a Boca, donde obtuvo tres títulos: el Apertura 1992, la Copa Máster, también en 1992, y la Copa de Oro Nicolás Leoz, en 1993.

En 1995 recaló en Huracán de Parque Patricios y en 1996 arribó a Unión de Santa Fe. El “tatengue” fue el último equipo que lo cobijó como futbolista en Argentina, ya que, desde allí, partió a Emiratos Árabes Unidos, donde jugó para Ras Al Khaimah desde 1998 hasta el 2000, año en que se retiró de la actividad.

SU PASIÓN POR ENSEÑAR

Avalado por su trayectoria y promovido por la voluntad de orientar a los más chicos, Giuntini aceptó el desafío que le propuso el hoy presidente de la Liga Marplatense de Fútbol, Roberto Fernández para “hacer escuela” con los pibes de Almagro Florida. Al cabo de unos meses, su trabajo de base ya había dado los frutos esperados.

Tan es así que, cuando corría 2001, tomó el primer fierro caliente: heredó el Aldosivi recientemente descendido de la B Nacional - con una grave crisis institucional y económica -, conformó un plantel nuevo - de fuerte corte marplatense - para afrontar el Argentino A y, sorteando dificultades, logró mantener la categoría.

Luego, el club del Puerto lo tuvo en tres períodos diferentes como coordinador del “Proyección Juvenil” (2001 - 2004, 2009 y 2012 - 2014), tanto durante la conducción de Alberto Valastro como bajo la presidencia de José Moscuzza.

En este último ciclo, incluso, se dio el gusto de dirigir al equipo superior en el partido oficial que se enmarcó en el festejo de los 100 años del club: tras la renuncia de Fernando Quiroz, asumió un breve interinato y disfrutó de una victoria por 4 a 2 sobre Almirante Brown en el José María Minella.

Si bien desde el punto de vista formativo, su nombre estuvo siempre emparentado con el “tiburón”, Giuntini se abrió camino como DT en otros equipos y latitudes: en 2004/2005 condujo a Técnico Universitario en la B de Ecuador; en 2006-2007 estuvo al frente de Alvarado en el Torneo Argentino B; y entre 2008 y 2011, con una breve pausa en la que retornó a Mar del Plata, estuvo vinculado a clubes de Primera División de Costa Rica: Pérez Zeledón, Liberia Mía y Herediano.

Finalmente, antes de que se descubriera su enfermedad, se hizo cargo de la coordinación del fútbol infanto-juvenil de Olimpo de Bahia Blanca, donde llegó a ser entrenador interino durante un partido en Primera A. Hasta allí llegó de la mano de Walter Perazzo y, según cuentan, ése podría haber sido el paso previo de su vuelta a Boca, donde lo pretendía Juan Simón.

EL SENTIDO ADIOS

Una vez conocida la noticia del deceso, no tardaron en llegar las muestras de afecto a quienes más sufren la partida del ser querido: su mujer Fabiana y sus hijos Narella, Chiara y Luchino (quien actualmente se desempeña en la sexta división de Aldosivi, a las órdenes de Rubén “Luli” Ríos).

En las redes sociales, las cuentas oficiales de Deportivo Norte, Aldosivi y Alvarado se sumaron a las condolencias por la pérdida. Y, a nivel nacional, hicieron lo propio Boca, Huracán y Unión de Santa Fe.

También los sitios web de la Liga Marplatense de Fútbol y de la Asociación del Fútbol Argentino recordaron la vida deportiva del jugador y emitieron sentidos mensajes de apoyo a sus familiares y amigos.

Hubo una reacción semejante por parte del Ente Municipal de Deportes de General Pueyrredon, quien recordó el homenaje al ídolo local a través de una gigantografía ubicada en el Polideportivo del Barrio Las Heras.