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05/10/2012 | Novedades
¿Mar del Plata tendrá que esperar?
22:35 | La primera conversación formal entre las partes para el clásico entre Aldosivi y Alvarado estaba prevista para hoy, a las 19, en la Liga Marplatense de Fútbol, con la participación de los presidentes de ambos clubes y el organizador de los torneos de verano. Sin embargo, no se respetó ni fecha, ni hora, ni lugar ni protagonistas. ¿Se diluye la posibilidad?
Las ilusiones de los hinchas del “tiburón” y del “torito” fueron reflotadas hace poco más de una semana, luego de un encuentro que mantuvieron José Moscuzza y Facundo Moyano.

Sin embargo, en aquel entonces, los máximos dirigentes de las entidades más convocantes de la ciudad en el ámbito futbolístico plantearon otras cuestiones, vinculadas con la vida institucional y los esfuerzos conjuntos que deberán realizar en beneficio del deporte de la ciudad.

Según cuentan, el convite le vino como anillo al dedo a Albino Valentini, representante de Torneos y Competencias, que, luego de trasladar el Boca-River a Chaco por un montón de razones, desea tener en Mar del Plata otro partido capaz de acercarse en materia de recaudaciones.

Su intención rápidamente ocupó lugares en los medios de comunicación, quienes, entusiasmados con la chance, difundieron la posible recuperación del enfrentamiento, cuya última edición tuvo lugar hace quince años.

Incluso, el presidente de la Liga, Jorge Bosco, se ocupó de confirmar la versión, aunque no sin antes dejar en claro que todo dependía de un acuerdo entre los clubes.

En la tradicional asamblea de los miércoles, el mandamás les explicó a los delegados que no sería mediador, tal como había trascendido, sino que su misión había sido simplemente la de acercar al empresario que organiza el fútbol estival con las autoridades de los clubes.

También dejó en claro que sólo intervendrá una vez confirmada el desarrollo del cotejo, ya que es el único caso en el que le compete compromiso y responsabilidad.

Por último, Bosco prometió trabajar para que la seguridad no sea un impedimento y, en otro sentido, pidió a los representantes de las instituciones que no sean ingenuos y que recuerden que “el fútbol de hoy es un negocio”.

Desde entonces, y desde el mismo seno de la sede de Av. Colón entre Independencia y Salta, se comenzó a vislumbrar que la cancha podría embarrarse. Más aún, cuando se deslizó, que la negociación cambiaría de escenario y se desarrollaría en un marco de absoluto hermetismo.

Así fue como ocurrió. En un punto de la “Feliz”, directivos de Aldosivi y de Alvarado se volvieron a sentar en una misma mesa, donde debatieron acerca de la importancia de concretar el duelo y también sobre el enorme operativo policial que demandaría el evento, dada la más que conocida rivalidad entre ambas parcialidades.

En representación del “torito” llegaron el vicepresidente Emiliano Montes y el integrante de la subcomisión de fútbol Christian Otero. Por el “tiburón”, en tanto, acudió el revisor de cuentas Hernán Tillous, quien, de acuerdo a los comentarios de pasillo, se habría presentado sin la anuencia de “Pototo”.

La tertulia habría sido seguida de cerca por los ya mencionados Valentini y Bosco, cuyo propio criterio los lleva a estar necesariamente al tanto de todos los detalles de las negociaciones.

Al principio, se dijo que la reunión había sido productiva y que nuevos encuentros se darían en lo inmediato. Sin embargo, con el correr de las horas, se supo que Moscuzza y Moyano serian partidarios de una conversación a solas, en la cual cada uno plantearía su postura y buscarían conciliar a favor de un sí al clásico.

De todos modos, la entidad del Puerto tiene más dudas. Por un lado, el hecho de estar en una categoría superior hace supone que tiene más por perder, y, por el otro, los problemas con la hinchada abren un mayor interrogante.

En este sentido, los resquemores crecieron por el “apriete” que sufrió el plantel cuando se disponía a viajar a Paraná, antes de la goleada a Patronato, y por los incidentes que se registraron en Isidro Casanova, tras el empate ante Almirante Brown.

El optimismo reina en la vereda de enfrente, donde no sólo tienen intenciones de jugar sino que, además, están dispuestos a hacer todo lo que esté a su alcance para que el Minella sea una fiesta.

“Creemos que trabajando en conjunto, bajando un mensaje de no violencia y con un procedimiento policial serio el partido se podrá concretar sin problemas”, coincidieron las fuentes consultadas.

No menos cierto es que de uno y otro lado también interesa la propuesta económica, pues ambos verían con buenos ojos reforzar las arcas del club gracias a este espectáculo.

Es por eso que, más allá de las intenciones, es prematuro confirmar la reanudación de la historia del clásico moderno de Mar del Plata.

Por lo pronto, vale conformarse con saber que el diálogo permanecerá abierto con el fin de convenir sobre todos los ítems en juego para devolverle a la ciudad el Aldosivi – Alvarado en la próxima temporada de verano (mediados de enero, quizás?)