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03/10/2012 | Novedades | Por Francisco Magliolo (publicada originalmente el 19/9)
Celebración con la guardia alta
18:31 | Con motivo del 25º aniversario del Sindicato de Árbitros de la República Argentina (SADRA), se realizó un agasajo en la Seccional Atlántica, encabezada por Hugo Rojas. En ese marco, el secretario general del gremio a nivel nacional, Guillermo Marconi, realizó una conferencia donde dejó en claro cuáles fueron los logros conseguidos y cuáles, las metas a cumplir.
El máximo directivo del SADRA ocupó el lugar central de la mesa montada en el Hotel Sasso y comentó: “hemos atravesado 25 años de lucha intensa que hoy no se apaga”.

Y agregó: “hasta ayer, estuvimos peleando con los muchachos porteños por los árbitros internacionales; el Colegio está absolutamente identificado con la Asociación Argentina de Árbitros y el único respaldo que nosotros tenemos es Julio Grondona”.

A colación, el Dr. Marconi enumeró las conquistas alcanzadas a lo largo de este cuarto de siglo: “con sinceridad les digo que no podemos obtener más cosas porque hemos logrado absolutamente todo: desde jugar en las 250 ligas del Interior hasta capacitarnos y prepararnos físicamente como corresponde para dirigir en los Argentinos A, B y C y en el país, de punta a punta”.

Del mismo modo, en el primer mensaje hacia los árbitros presentes, deslizó: “la generación que viene tiene que mantener lo que nosotros les dimos”.

Las críticas constantes, en cambio, apuntaron al secretario del Consejo de Árbitros, Francisco Lamolina: “todos los días nos quieren arrebatar terruño que conseguimos a fuerza de capacitación”, disparó.

Y remarcó luego: “nos falta una materia que la Capital no quiere largar; ya no queremos tener únicamente un asistente como fueron Dario García y Hernán Maidana sino también un árbitro que dirija un Mundial en lo inmediato”.

A su vez, Marconi hizo hincapié en las diferencias con el arbitraje porteño: “a un hombre de Capital se lo perdona por la misma falta por la que se crucifica a uno del Interior; pero no se trata de un tema en la cancha, donde todos somos compañeros y tiramos para el mismo lado, sino de un tema posicional de los porteños sobre la gente de afuera”.

“Parece que lo que algunos no hicieron como árbitros lo quieren hacer desde afuera”, cuestionó.

Poco después, el dirigente de SADRA trazó las dos metas más próximas. La primera de ellas consiste en la renovación del plantel del Nacional B: “Ariel Tello será uno de los que ascenderá en breve. Ya están Darío Herrera y Andrés Merlos y lo estarán muy pronto Pedro Argañaraz y Fernando Espinosa”.

“En síntesis – afirmó - tenemos cuatro internacionales y tres ex internacionales, pero nos falta renovación en la segunda categoría del fútbol argentino y ése es nuestro desafío”.

De acuerdo a su óptica, el segundo objetivo es que Néstor Pitana dirija en Brasil 2014. “Que el actual candidato sea Diego Abal es una vergüenza; no olvidemos que este señor está respaldado por Jorge Romo, que fue quien promovió el caso Gabriel Brazenas”.

“Por eso – subrayó Marconi – seguimos peleando capacidad contra capacidad, aunque hoy firmo donde me pidan que tienen que ir los mejores”. “Lamentablemente el único que nos muestra respecto es el presidente de AFA”, reiteró.

Más tarde, en relación al reemplazo de Carlos Boccolini, árbitro de Río Cuarto que renunció por cuestiones personales, Marconi detalló: “tenemos un total de 110 contratados en AFA y el cupo que él dejó vacante será utilizado por un juez de Mar del Plata, elegido por el delegado de la Seccional Atlántica con nuestro aval”.

Al respecto, se extendió y largó los nombres de dos de los posibles candidatos: “Darío Rojas es un árbitro joven que tiene muchas chances de crecer y Roque Narváez es el otro; seguramente a fin de año, cuando finalicen los contratos, se sabrá quién asumirá el puesto”.

Con vistas al futuro, deslizó algunos consejos: “nosotros estamos formando una nueva generación de dirigentes; no olviden que el hombre pasa, pero la institución queda”.

Para finalizar, en tanto, previo al agasajo que contó con bebidas y comidas varias, más la proyección de imágenes de los distintos árbitros de la Seccional, dejó en claro: “hay dos formas de defender lo que se logró: en la cancha, primero, y con la militancia arbitral y gremial, más adelante”.

“En consecuencia, muchachos, no olviden que no se trata solamente de tocar el pito el fin de semana sino de colaborar con la Seccional a la que cada uno pertenece. Insisto, tenemos una pelea diaria en un ámbito de reivindicación constante; entonces, no se dejen encantar por el canto de sirenas, pues el claro objetivo es perjudicarnos para volver al estado anterior”.