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18/01/2016 | MarplaMundo
El “Vasco” inició su travesía trasatlántica
23:29 | Imanol Iriberri volvió a cargar sus maletas, se subió al barco de la ilusión y cruzó el océano en busca de su primera experiencia fuera del continente. El delantero de la “Feliz” debutó hoy en el Boavista de Portugal, donde intentará romper redes y dejar huella. En el partido que marcó su presentación, jugó 62´ para la goleada por 4 a 0 sobre el Vitória Setubal.
La recompensa llegó con demora, pero finalmente se hizo presente en la vida del Vasquito. Formado en las inferiores de Independiente, en el comienzo de su carrera el ariete se dio el gusto de vestir las camisetas de Aldosivi y Alvarado, los dos clubes más convocantes de Mar del Plata. Sin embargo, una serie de viscitudes - en el aspecto personal y deportivo - le impidieron desempeñarse en plenitud y lo pusieron al borde de una decisión de la que hoy se arrepentiría: un retiro anticipado.

Afortunadamente, desistió de colgar los botines y la suerte le abrió una ventana: fiel a su estilo, Iriberri no dudó en asomarse y, desde el umbral, se atrevió a encarar lo que el destino tenía para él. Así, comenzó su incansable recorrida por Sudamérica, gira que le permitió disfrutar de las ventajas - y desventajas - del fútbol autóctono.

Su trayectoria incluyó pasos por Independiente de Campo Grande y Carapeguá (Paraguay); Deportes Tolima (Colombia), Estudiantes de Mérida y La Guaira (Venezuela) y Jorge Wilstermann (Bolivia). Hubo ascenso, título, reconocimientos individuales, experiencias en la Copa Sudamericana y la Libertadores, epopeyas y frustraciones; en definitiva, todos los condimentos necesarios para alcanzar la madurez y seguir camino.

Sin embargo, aún lo desvelaba una cuenta pendiente: Europa, esa dama elegante y sugestiva que seduce - y atrapa - a todo peregrino con aires de donjuan. Iriberri no fue la la excepción y cayó rendido a sus pies, atraido por la magia de sus promesas y fascinado por la certeza de sus encantos.

Así es como las mismas pretensiones y ganas de siempre lo llevaron a lucir la casaca del Boavista... Asi es, como luego contará la leyenda, que un intrépido muchacho de la Perla del Atlántico se lanzó a la conquista del Viejo Continente.